Mano dura en carretera: Entra en vigencia reforma que endurece penas por alcohol y drogas

San José, Costa Rica – Febrero, 2026. En un esfuerzo sin precedentes por frenar la violencia en las carreteras costarricenses, esta semana ha entrado oficialmente en vigencia la reforma al Código Penal y a la Ley de Tránsito, bajo el expediente legislativo 23.405. Esta nueva legislación marca un «antes y un después» en la forma en que las autoridades enfrentan la conducción bajo efectos de sustancias, eliminando vacíos legales que por años permitieron que conductores peligrosos evadieran la justicia.

La reforma, aprobada en segundo debate por la Asamblea Legislativa con un amplio consenso, no solo aumenta el rigor de las sanciones económicas, sino que dota a la Policía de Tránsito de herramientas tecnológicas y legales que agilizan la detección de drogas en el sitio, algo que hasta ahora era un proceso lento y complejo.

El fin de la impunidad: ¿Qué cambia con el expediente 23.405?

Históricamente, los oficiales de tránsito se enfrentaban a un muro legal cuando sospechaban que un conductor estaba bajo el efecto de estupefacientes pero no de alcohol. Mientras que la alcoholemia es un proceso estandarizado, la detección de drogas requería traslados a centros médicos y pruebas de sangre que tardaban horas o días en procesarse.

Con la nueva ley, se autoriza el uso de dispositivos de detección rápida mediante saliva (oral fluid drug testing). Estos aparatos, similares a una prueba de antígenos, permiten identificar en cuestión de minutos la presencia de cannabis, cocaína, anfetaminas y otras sustancias psicoactivas.

«Ya no dependemos únicamente de los ‘signos externos’ de comportamiento que un oficial anotaba en su reporte. Ahora tenemos una prueba científica inmediata que permite el retiro de circulación del conductor y el inicio del proceso judicial en el acto», explicaron fuentes del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT).

Multas y sanciones: El costo de la imprudencia en 2026

La reforma no solo busca detectar mejor, sino castigar con mayor severidad. Las multas han sido ajustadas y se han endurecido las penas de inhabilitación. Bajo el nuevo esquema, las sanciones se dividen en niveles de gravedad que afectan directamente el bolsillo y la libertad del infractor.

1. Conducción Bajo Influencia de Alcohol

Las sanciones se mantienen vinculadas a la concentración de alcohol por litro de sangre o aire espirado, pero con un incremento en la rigurosidad administrativa:

  • Multa Categoría A: Supera los ₡362.000 (monto actualizado a 2026).
  • Acumulación de puntos: 6 puntos en la licencia de forma automática.
  • Inhabilitación: Suspensión de la licencia de uno a dos años en la primera infracción.

2. Conducción Bajo Efectos de Drogas

Aquí es donde la reforma es más agresiva. La ley ahora equipara la conducción bajo efectos de drogas ilícitas con los niveles más altos de alcohol.

  • Cero Tolerancia: No existe un «mínimo permitido» para sustancias psicotrópicas ilegales. Cualquier rastro detectado por el dispositivo salival implica la detención inmediata.
  • Sanción Penal: El expediente 23.405 modifica el Código Penal para asegurar que la presencia de drogas sea prueba suficiente para procesar por el delito de «conducción temeraria», con penas de prisión que pueden ir de 1 a 3 años.

Un cambio en la terminología legal

Un detalle técnico pero crucial de esta reforma es el cambio de la frase «bajo la influencia de» por «presencia de la sustancia al momento del hecho». Este ajuste semántico es vital: elimina la discusión jurídica sobre si la droga «afectaba» o no la conducción del individuo. Si la sustancia está en el organismo mientras se opera un vehículo, la infracción se ha cometido.

Impacto en la seguridad vial y prevención

El Consejo de Seguridad Vial (COSEVI) estima que estas medidas podrían reducir hasta en un 20% las muertes en carretera relacionadas con el consumo de sustancias para el cierre de 2026. La facilidad para realizar operativos masivos de «drogo-test» junto a los de alcoholemia servirá como un potente disuasor.

Además, la reforma establece que los fondos recaudados por estas nuevas multas se destinarán en un 15% directamente a programas de rehabilitación del IAFA (Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia), reconociendo que el consumo es también un problema de salud pública.

Consejos para los conductores

Ante este nuevo panorama, la recomendación de las autoridades es clara:

  1. Si consume, no conduzca: Parece obvio, pero la detección ahora es infalible y rápida.
  2. Medicamentos recetados: Tenga precaución con medicamentos lícitos que causen somnolencia. Aunque no son ilegales, si causan un accidente, la responsabilidad civil sigue siendo del conductor.
  3. Colaboración: Negarse a realizar la prueba (tanto de alcohol como de saliva) conlleva automáticamente la multa más alta y la presunción de culpabilidad administrativa, con el retiro inmediato del vehículo.

Costa Rica da un paso firme hacia una movilidad más segura. La ley 23.405 no busca llenar las arcas del Estado, sino vaciar las morgues y los hospitales de víctimas de la imprudencia. En este febrero de 2026, el mensaje es directo: la carretera no es lugar para las drogas ni el alcohol.

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